Antequera y el Torcal

Entre llanuras y montaña, esta ruta circular desde Antequera asciende hasta el espectacular Torcal y recorre uno de los paisajes más singulares de la provincia. Subidas exigentes, descensos técnicos y un entorno natural único en el corazón de Andalucía. Un día completo de ciclismo con carácter.

La ruta arranca en Antequera, una de las ciudades con más historia de la provincia, y pronto abandona el terreno llano para encarar la subida hacia el Torcal. Se trata de un ascenso exigente y constante, donde el paisaje va cambiando progresivamente hasta adentrarse en un entorno de roca caliza único en Europa.

Tras coronar, el recorrido desciende hacia Villanueva de la Concepción, con un tramo técnico y muy disfrutable. Desde ahí, la ruta rodea el Torcal por su cara más abierta, combinando zonas de falso llano con pequeños repechos que mantienen el ritmo hasta regresar a Antequera.

Un recorrido corto pero intenso, ideal para quienes buscan un desafío concentrado en pocos kilómetros y una conexión directa con uno de los parajes naturales más espectaculares de Andalucía.

Antequera es conocida como el “corazón de Andalucía” por su ubicación estratégica en el cruce de caminos entre Sevilla, Granada, Córdoba y Málaga. Su historia se remonta a tiempos prehistóricos, como demuestran los Dólmenes de Antequera, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.

El Torcal de Antequera, por su parte, es uno de los paisajes kársticos más importantes de Europa. Su formación se remonta a millones de años atrás, cuando esta zona estaba cubierta por el mar. La erosión de la piedra caliza ha dado lugar a sus características formaciones rocosas, creando un paisaje casi surrealista.

Villanueva de la Concepción ha sido históricamente un punto de conexión entre la sierra y la vega, manteniendo su esencia rural y su vínculo con la agricultura y la ganadería. Todo el entorno ha sido durante siglos una vía natural de paso entre el interior y la costa.

Antequera es sinónimo de tradición gastronómica, y uno de sus grandes iconos es el mollete antequerano, un pan tierno y esponjoso perfecto para recuperar fuerzas tras la ruta, acompañado de aceite de oliva virgen extra o productos locales.

Otro de los platos más conocidos es la porra antequerana, una crema fría similar al salmorejo, ideal en los meses más calurosos. También destacan recetas como el bienmesabe antequerano, un postre tradicional elaborado con almendra, o los embutidos y carnes de la zona.

La flora del Torcal está marcada por su geología caliza y su altitud. Predominan especies adaptadas a suelos pobres y condiciones exigentes, como el tomillo, el romero o la jara.

En las zonas más altas y expuestas, la vegetación es más escasa, dejando protagonismo a la roca, mientras que en áreas más protegidas aparecen encinas, quejigos y arbustos mediterráneos.

Durante la primavera, el paisaje se llena de color con la floración de numerosas especies, creando un contraste espectacular con el gris de la piedra caliza. En las zonas bajas, ya cerca de Antequera, reaparecen cultivos y olivares que conectan de nuevo con el paisaje agrícola tradicional de la comarca.

El entorno del Torcal es un espacio natural protegido con una gran riqueza faunística. Es habitual ver aves rapaces como el buitre leonado, el águila real o el halcón peregrino sobrevolando las formaciones rocosas.

También habitan en la zona cabras montesas, zorros y pequeños mamíferos adaptados al terreno escarpado. En las zonas más tranquilas, especialmente al amanecer o al atardecer, es posible observar una gran actividad animal.

Las aves más pequeñas, como collalbas, alondras o escribanos, acompañan al ciclista con su canto a lo largo del recorrido.

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Desde Coín, la ruta se despliega hacia el norte entre campos y sierras. Tras atravesar pueblos llenos de encanto, se alcanza El Chorro, donde los cañones y el Caminito del Rey marcan el punto álgido de una jornada larga, montañosa y espectacular.

Desde el litoral junto al Parador de Golf, la ruta se aleja del mar para ascender por el interior. Entre campos y pueblos blancos, el trazado gana altura camino a Mijas, con vistas que alternan costa y montaña antes de regresar a Torremolinos.

Desde el mar a la montaña y vuelta al Mediterráneo. Esta ruta circular parte de la costa de Torremolinos y atraviesa algunos de los paisajes más variados de la provincia: la subida a Benalmádena, las rampas de Mijas y los valles fértiles de Cártama y Churriana. Una jornada completa de ciclismo con sabor a tejeringos.